30 de junio de 2021
Las tuberías que se utilizan para transportar aire comprimido están disponibles en distintos materiales, como aluminio, cobre y plástico, entre otros. Lo importante es que a la hora de seleccionar la correcta esté seguro de que el aire comprimido de alta calidad llegue a su punto de uso en condiciones óptimas.
Cuando se trata de las propiedades y la resistencia del material, Atlas Copco destaca las tuberías de aluminio y acero inoxidable como soluciones confiables:
Tubería de aluminio
Cada vez más instalaciones eligen cañerías de aire comprimido de aluminio debido a su resistencia estructural, peso ligero y alta resistencia a la corrosión.
Aunque el costo inicial en materiales supere al de la tubería galvanizada, los ahorros en la mano de obra de instalación compensarán con creces la diferencia en el costo del material.
Tubería de acero inoxidable
Por sus propiedades anticorrosivas, se recomienda para plantas que utilizan compresores exentos de aceite para evitar problemas de corrosión y de contaminación aguas abajo.
Esta cañería garantiza un suministro de aire 100 % exento de aceite desde la generación hasta el punto de uso.
Por otra parte, los instaladores disponen también de otros tipos de cañerías para la distribución de aire comprimido, como por ejemplo:
La tubería galvanizada es quizás la más común para conducir aire comprimido. Es un material con el que los técnicos instaladores están muy familiarizados. El revestimiento galvanizado prolonga la vida útil de la tubería y la protege contra el óxido.
Desventajas de esta tubería:
- Tiene un factor de fricción más alto que cualquier otro material, lo que aumenta la caída de presión en la red.
- Es susceptible a la corrosión. El galvanizado se deteriora con el tiempo y las escamas causan obstrucciones que pueden causar accidentes.
- Debe ser manipulada por instaladores calificados ya que requiere conocimientos de corte, roscado, uso de maquinarias. Si es necesario soldar, tiene que hacerlo un soldador experto.
- Es muy difíciles de maniobrar y las uniones roscadas o soldadas son propensas a fallar. Al tratarse de un material pesado, requiere una mayor resistencia en los métodos de suspensión y fijación.
Este metal no tiene corrosión y es fácil de cortar y soldar. Es liviano y tiene una amplia gama de accesorios disponibles, al tiempo que es de uso frecuente en plomería. Desventajas:
- Tanto los sistemas de unión por compresión como por soldadura en cobre llevan más tiempo y costo de instalación que los sistemas en aluminio.
- Posee un coeficiente de dilatación de casi el doble del aluminio, de modo que en grandes instalaciones se requiere mayor material para solucionar este problema.
Los tubos de cobre se utilizan principalmente en aplicaciones médicas debido a sus propiedades inhibidoras de microorganismos y en diámetros pequeños por su costo de instalación.
La tubería de plástico es barata, resistente a la corrosión y fácil de instalar.
Contraindicaciones:
- No se puede usar cualquier tubería de plástico para la distribución de aire comprimido. El uso de tubería de PVC en cualquier aplicación de aire comprimido es extremadamente peligroso y no es recomendado por múltiples asociaciones y fabricantes.
- Cuando el aire se comprime dentro de la tubería de PVC, la tubería puede hincharse y explotar a alta presión, desprendiendo restos de PVC hacia fuera de forma descontrolada.
- Este tipo de caños también se deteriora con el tiempo y se vuelve quebradizo, lo que aumenta la posibilidad de una fuga o una explosión a medida que envejece.
- Su uso puede resultar una violación para la agencia OSHA (Occupational Safety and Health Administration), tanto para el transporte de aire comprimido como de gases.
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