Myanmar, una historia de éxito en la generación de oxígeno

Era 1994 cuando se selló el primer gran acuerdo con la empresa Ni-Lay Naing Co Ltd. de Myanmar con el pago de 20.000 toneladas de arroz por valor de 4 millones de dólares estadounidenses para la modernización de tres hospitales. Hoy en día, continúa siendo uno de los acuerdos médicos de mayor envergadura jamás producidos. Los equipos continúan utilizándose en la actualidad y su diseño, calidad e instalación han resistido el paso del tiempo.

Presentación de la generación de oxígeno in situ

En los siguientes años, se produjeron diversos cambios políticos en el país que dejaron el acuerdo en espera. No obstante, una vez que las sanciones internacionales comenzaron a levantarse, vimos la oportunidad de volver a conectar y revivir la relación con nuestro socio original Ni-Lay Naing Co Ltd. En esta línea, hemos vuelto a construir nuestra red y hemos recuperado la ambición por expandir nuestro negocio desde cero.

A medida que el país volvió a empezar a abrir sus puertas al comercio, uno de los dos objetivos clave fue mejorar el sector de la atención sanitaria, que hasta entonces había adolecido de falta de inversión, desarrollo, equipos y personal. La atención sanitaria estaba tremendamente necesitada y el gobierno pronto se dio cuenta de que para conseguir mejorar tanto dicha atención como los tratamientos médicos, era esencial proveer de oxígeno a todos los hospitales. Los cilindros de alta presión de los que se disponía eran antiguos, con un mantenimiento deficiente, fugas y excesivamente caros. La alternativa era la generación de oxígeno in situ.

Atención médica

Nuestros conocimientos médicos puestos a prueba

Debido a la falta de conocimientos, el aprendizaje fue muy duro para el gobierno y el sector de la atención sanitaria. En las primeras ofertas publicadas, las especificaciones para los sistemas de oxígeno se describían en un documento de tan solo un párrafo, dentro de una oferta estratégica para la adquisición de equipos médicos, incluidos ambulancias, mobiliario, máquinas de anestesia, sistemas de vacío portátiles, etc. Se desconocían las ubicaciones de los hospitales, no se tenía constancia del principio de control central y se ignoraba cómo efectuar pedidos a un stock central sin información alguna sobre capacidades, presiones de suministro y caudales necesarios.

El primer pedido se efectuó a una empresa con sedes en China, Taiwán y otras localizaciones a fin de reducir los costes. A día de hoy, estos sistemas continúan sin funcionar. Sin duda, era una buena oportunidad para hacer presión y trabajar con el equipo de asesores del gobierno con una estrategia mejor definida y más profesional.

Las ventajas de una Oxyplant

A finales de 2014, se consiguió el primer éxito: un pedido por valor de 400000 dólares estadounidenses para dos plantas de oxígeno en contenedor Oxyplant. Los contenedores incluían un equipo completo formado por:

  • compresores 
  • secadores 
  • depósitos de aire 
  • generadores de oxígeno OGP 18 
  • depósitos de compensación de oxígeno 
  • compresores booster 
  • sistemas de llenado
  • Se instaló un sistema de aire acondicionado en el interior de los contenedores para mantener la temperatura dentro de los límites de trabajo.

    Junto a los contenedores de oxígeno, se colocaron colectores a modo de sistema auxiliar de emergencia, totalmente equipados con tuberías, válvulas y alarmas, cuya finalidad era garantizar la continuidad del suministro de oxígeno a las zonas de mayor importancia del hospital. Con la asistencia que prestaron nuestros técnicos para la instalación, se procedió a la entrega de los equipos, que fueron recibidos correctamente por el ministerio de salud.

    Oxyplants con boosters

    La recompensa a este trato profesional fue la realización de otros dos pedidos en 2015. El primero consistía en dos Oxyplant grandes, cada una de las cuales con una capacidad de 80m³/h. Se colocó un booster en la instalación para el llenado de cilindros in situ. El segundo pedido, por un valor total de 1 millón de dólares estadounidenses, se compuso de cinco Oxyplant 29 en contenedor. Todos los equipos se enviaron en diciembre de 2015.

    Unas pocas semanas más tarde, en enero de 2016, recibimos una solicitud urgente de Myanmar. Un proveedor de equipos de oxígeno de la competencia no enviaba sus equipos a tiempo, por lo que se acudió a Atlas Copco en busca de ayuda, esta vez con un plazo muy corto. La fecha de entrega máxima era el 21 de marzo, ya que el nuevo gobierno debía jurar el cargo y todos los anteriores contratos quedarían anulados, lo que suponía 8 semanas para procesar el pedido y fabricar y entregar tres Oxyplant 29.

    Donde confluyen urgencia y calidad

    El desafío era aún mayor, porque, para la instalación, se necesitaban tres compresores booster Oxicomp que serían los primeros fabricados por la española Ceimsa, reciente adquisición del grupo Atlas Copco. Además, era la primera vez que los generadores de oxígeno iban a fabricarse en la nueva línea de producción de Oosterhout (Países Bajos). Nuestras instalaciones médicas de Abingdon y Staveley (Reino Unido) nos ayudaron con los colectores de emergencia, el procesamiento de los pedidos y las cuestiones logísticas. Por fin, conseguimos nuestro objetivo: todos los equipos llegaron al puerto de Rangún 48 horas antes de la fecha límite. Fue todo un reto, pero consiguió mejorar la opinión de nuestra marca y nuestros trabajadores en los departamentos gubernamentales de Myanmar, especialmente entre su equipo de aprovisionamiento y contratos.

    El valor de este pedido urgente era de otros 480000 dólares norteamericanos, para un total de más de 2 millones de dólares en 24 meses. Con más contenedores de oxígeno en la cola de producción, hemos marcado las directrices de una relación comercial satisfactoria y nuestra historia de éxito en la tierra de las pagodas continúa.