La Bodega Gilliard realiza todo el proceso de elaboración del vino en la propia casa, desde el cultivo de la uva hasta el embotellado.

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Bodegas Gilliard

La tradición de la Bodega Gilliard de Suiza se remonta al siglo XIX, con el hoy famoso vino Dôle des Monts. Todo el proceso de elaboración del vino se realiza en la propia casa, desde el cultivo de la uva hasta el embotellado. Para lograr un vino de la mejor calidad es necesario controlar el proceso de producción completo, y Atlas Copco ayuda a los maestros viticultores de Gilliard en esta tarea.

La Bodega Gilliard ha equipado a sus instalaciones de producción con dos compresores de accionamiento de velocidad variable (VSD) y un generador de nitrógeno. Con estas unidades, la empresa dispone de nitrógeno propio, sin necesidad de comprarlo en botellas. Las ventajas son evidentes: la Bodega Gilliard ahorra tiempo, dinero y energía gracias al nitrógeno generado en sus propias instalaciones.

Nitrógeno, el ingrediente oculto

El cultivo de la uva, su vendimia y la elaboración del vino: el delicado proceso de producción del vino siempre termina con un embotellado que precisa de aire comprimido y nitrógeno. El aire comprimido impulsa varias herramientas, como válvulas, que son de vital importancia durante la manipulación de líquidos. El uso de nitrógeno es poco conocido para dos procesos distintos. En primer lugar, el nitrógeno fuerza la salida del oxígeno de las botellas vacías y, en segundo lugar, ayuda a extraer el dióxido de carbono antes de taponar la botella.

En el pasado, la bodega Gilliard compraba nitrógeno embotellado para su producción. Ahora que la bodega funciona con un generador de nitrógeno conectado a un compresor VSD, la compañía ahorra tiempo, dinero y mucha energía. “Calculamos un ahorro 10 000 francos suizos (unos 7500 €) anuales solo en gasto energético”, afirma el experto en vinos Hansueli Pfenniger. “Además, también ahorramos costes en la gestión, manipulación para su sustitución y almacenamiento de esas botellas de nitrógeno”.

El aire comprimido está casi en todas partes

El aire comprimido se utiliza principalmente para el embotellado, etiquetado y sellado de botellas. “De hecho, todas las máquinas de nuestra planta necesitan aire comprimido, desde el despaletizador hasta la máquina etiquetadora”, explica Roland Crittin, director de tecnología de Gilliard. Pero la mayor parte del aire comprimido se usa para accionar las prensas de 10 000 litros. “Estos grandes volúmenes requieren una potencia considerable. Sustituimos los compresores antiguos por otros nuevos de Atlas Copco antes de la cosecha de 2010. Con estos nuevos compresores, hemos logrado un ahorro de tiempo del 20 %”. En la producción de vino, la demanda de aire comprimido fluctúa enormemente, por lo que los compresores VSD de Atlas Copco son perfectos para adaptar el caudal de aire a la demanda en cualquier momento.

La Bodega Gilliard: sus dominios

La pasión de la Bodega Gilliard por el vino se refleja en sus viñedos, que cubren más de 50 hectáreas de terrazas. Las vides se alinean en la ladera de la margen derecha del Ródano, entre Sion y Lienne, a una altitud de entre 550 y 680 m. Los viñedos se asemejan a un mosaico de terrazas esparcidas por la empinada ladera, un paisaje impresionante. Estas terrazas están orientadas hacia el sur, lo que las hace ideales para el cultivo de vides de alta calidad. La cosecha se hace manualmente y las uvas se transportan en helicóptero.